Simancas: las siete doncellas que se cortaron las manos para no ser entregadas

A las afueras de Valladolid, en lo alto de un cerro sobre el Pisuerga, hay un castillo que guarda dos historias completamente distintas entre sí: una leyenda de sacrificio extremo que da nombre al propio pueblo, y un archivo que custodia trece kilómetros de papel con los secretos del mayor imperio que ha existido en Occidente.

El sacrificio que dio nombre al pueblo

La leyenda más célebre de Simancas cuenta que el Reino de León debía entregar cien doncellas como tributo al califa andalusí Abderramán II, y que siete de ellas procedían de esta villa. Para evitar aquel destino, las siete jóvenes se cortaron las manos, sabiendo que el califa rechazaría a mujeres mutiladas. El juego de palabras quedó grabado para siempre en el nombre del pueblo: «si mancas me las dais, mancas no las quiero» — de ahí, según la tradición, «Simancas».

Dato curioso: el escudo de la villa todavía representa siete manos en homenaje a esta leyenda, y cada agosto se celebra una fiesta que recuerda el episodio bajo el nombre de «Requerimiento de las Siete Doncellas», con una escultura de bronce realizada en 2009 que rinde homenaje a las jóvenes.

De fortaleza nobiliaria a cárcel de Estado

Más allá de la leyenda, la historia documentada empieza en el último tercio del siglo XV, cuando los Almirantes de Castilla —la familia Enríquez— construyeron el castillo actual sobre una fortificación anterior. Los Reyes Católicos, en su política de control sobre la nobleza, exigieron a los Enríquez la entrega de la fortaleza, que pasó así a manos de la corona.

Convertido en prisión real de máxima seguridad, por sus celdas pasaron presos de la talla de Luis Colón —nieto del propio descubridor— o el obispo Antonio de Acuña, líder destacado de los comuneros, que tras matar a su carcelero e intentar escapar fue ejecutado con garrote, colgado de una reja de uno de los torreones del castillo que todavía lleva su nombre.

Trece kilómetros de papel con los secretos de un imperio

En 1540, Carlos V ordenó guardar en uno de los cubos del castillo un primer conjunto de documentos de su reinado. Pero fue su hijo, Felipe II, quien entendió de verdad la magnitud del proyecto: un imperio tan vasto como el suyo —el más grande conocido hasta entonces en Occidente— necesitaba una caja fuerte donde custodiar sus secretos de Estado.

Así nació el Archivo General de Simancas, el primer archivo oficial de la Corona de Castilla, fundado con casi dos siglos de retraso respecto al de la Corona de Aragón. Hoy conserva más de 78.000 legajos y 13.580 metros de estanterías —algunas fuentes elevan la cifra a 35 millones de documentos individuales—, convertido en uno de los archivos más importantes de toda Europa. En 2017, la UNESCO lo reconoció como Patrimonio de la Humanidad en la categoría de Memoria del Mundo.

Dato curioso: entre sus fondos no solo hay tratados y correspondencia oficial. También se conservan objetos insólitos, como muestrarios de tejidos del siglo XVIII o un colmillo del príncipe Fernando de Nápoles, enviado en su día a su padre, el rey Carlos III.

Lo que sí sabemos con certeza

  • El testamento de Isabel la Católica se conserva entre los documentos del archivo, y puede verse en alguna de las salas abiertas al público.
  • Durante la invasión napoleónica, el archivo sufrió daños y expolios, y el puente medieval sobre el Pisuerga fue destruido por las tropas francesas para frenar el avance de sus enemigos.
  • En el siglo XXI se construyó dentro del propio castillo un búnker de hormigón armado de siete plantas para proteger toda la documentación con medidas de seguridad extremas.
  • El puente actual, de 17 arcos, reconstruido tras su destrucción, ocupa el trazado de una antigua calzada romana entre Augusta Emerita (Mérida) y Caesaraugusta (Zaragoza).
  • Por Simancas pasa el Camino de Santiago en su variante madrileña.

Qué hacer hoy en Simancas

  • Visitar el Castillo y Archivo General, con entrada gratuita a sus salas de exposición.
  • Buscar el Monumento a las Siete Doncellas, a pocos pasos del castillo.
  • Cruzar el puente medieval de 17 arcos sobre el Pisuerga.
  • Pasear por el casco histórico, declarado Conjunto Histórico-Artístico.

Dónde comer y dormir en Simancas

Preguntas frecuentes sobre Simancas

¿Por qué se llama Simancas?
Según la leyenda, por las siete doncellas que se cortaron las manos para evitar ser entregadas como tributo al califa Abderramán II, dando lugar al juego de palabras «si mancas me las dais, mancas no las quiero».

¿Qué es el Archivo General de Simancas?
Es el primer archivo oficial de la Corona de Castilla, fundado por Carlos V en 1540 y desarrollado por Felipe II, que hoy custodia documentación clave de la historia de España entre los siglos XVI y XIX.

¿Se puede visitar el Archivo General de Simancas?
Sí, la visita a algunas de sus salas de exposición es gratuita.

¿Cuánto se tarda en llegar a Simancas desde Valladolid?
Apenas 10-15 minutos en coche, a unos 11 km de la capital.


📍 Datos prácticos

  • Distancia desde Valladolid: unos 11 km (10-15 min en coche)
  • Horario del Archivo: mañanas de 10:00 a 14:00 h y tardes de 17:00 a 21:00 h (consultar actualizaciones)
  • Precio: entrada gratuita
  • Si quieres saber que más ver haz clic aquí

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