Iglesia de San Pablo: la ventana encadenada por la que «salió» un rey
En la Plaza de San Pablo, justo frente a una fachada que parece un retablo de piedra a tamaño real, hay una ventana con la reja cortada por la mitad y encadenada desde hace casi cinco siglos. La leyenda que la rodea cuenta cómo, por ese hueco, «salió» un futuro rey de España camino de su bautizo. Se trata De la Iglesia de San Pablo.
Una fachada que creció en dos tiempos
Lo que hoy vemos como una sola fachada monumental es, en realidad, el resultado de dos obras separadas por más de un siglo. La primera, encargada entre 1445 y 1468 por el cardenal Fray Juan de Torquemada —tío del inquisidor general— y completada hacia 1500 por Simón de Colonia, solo llegaba hasta la altura del rosetón central. Por entonces era una fachada bastante más modesta de lo que conocemos hoy.
El gran salto llegó en 1601, cuando el duque de Lerma, valido de Felipe III, se convirtió en patrono del convento, coincidiendo con el traslado de la capital del Imperio a Valladolid. Costeó la ampliación y elevación de la fachada hasta su configuración actual, añadiendo las dos torres laterales y una segunda mitad decorativa repleta de escudos y escenas. Pero el duque tenía un pequeño ego que satisfacer: ordenó limar los antiguos escudos de Fray Alonso de Burgos —el verdadero mecenas original del convento— para sustituirlos por su propio blasón, el de los Sandoval y Rojas.
Dato curioso: pese a aquel intento de borrar su memoria, Fray Alonso de Burgos —apodado «Fray Mortero» por sus continuos afanes de construcción— sigue presente, imperturbable, en la escena central de la fachada, donde recibe la casulla de manos de San Ildefonso.
El bautizo más esperado de Castilla
El 21 de mayo de 1527, en el cercano Palacio de Pimentel, nació el príncipe heredero: el futuro Felipe II. La emperatriz Isabel se encontraba en Valladolid de paso, ya que la familia real no disponía de palacio propio en la ciudad y se alojaba como invitada en la residencia de los Pimentel. Quince días después, llegó el momento de bautizar al pequeño con toda la solemnidad debida.
Y aquí surge el origen de la leyenda: la costumbre marcaba que el bebé debía ser bautizado en la iglesia más cercana a la puerta de salida del palacio, que en este caso era la Iglesia de San Martín. Pero el deseo del emperador era que la ceremonia se celebrara con la máxima pompa en el altar mayor de San Pablo, que ya tenía carácter casi regio tras acoger las Cortes del Reino desde 1521.
El truco de la ventana convertida en puerta
La solución que la imaginación popular ha transmitido durante siglos fue tan ingeniosa como teatral: convirtieron temporalmente una ventana del piso bajo del Palacio de Pimentel —orientada precisamente hacia la Iglesia de San Pablo— en una puerta provisional. Por allí, según la tradición, «salió» el pequeño príncipe junto a todo su séquito, atravesando un pasadizo efímero decorado con gallardetes, pendones y guirnaldas renacentistas, hasta llegar directamente a la iglesia sin necesidad de pisar la calle por la puerta principal.
Tras la ceremonia, la reja de aquella ventana habría sido clausurada y asegurada definitivamente con una cadena — la misma que, según cuenta la leyenda, todavía puede verse hoy en la fachada del palacio, con los barrotes cortados por la mitad.
Dato curioso: esta historia quedó inmortalizada en uno de los paneles de azulejos que narran la vida de la ciudad en tiempos de Felipe II, realizados por el ceramista talaverano J. Ruiz de Luna entre 1939 y 1940, y que pueden verse hoy en el zaguán del propio Palacio de Pimentel.
Lo que sí sabemos con certeza
- En esta iglesia fueron bautizados no solo Felipe II, sino también Felipe IV y la infanta Ana Mauricia, hija de Felipe III.
- Recibieron sepultura en este templo personajes de gran peso histórico, entre ellos el infante don Alfonso (hijo de Sancho IV y María de Molina) y la reina María de Portugal, primera esposa de Felipe II.
- El primer Duque de Lerma está enterrado junto a su esposa en la capilla mayor de la iglesia.
- En su interior se conservan obras de Gregorio Fernández, entre ellas una imagen de Santo Domingo de Guzmán y un Cristo Yacente.
- Napoleón Bonaparte visitó este templo durante la Guerra de la Independencia, en enero de 1809, cuando se alojó en el cercano Palacio de Pimentel.
Qué ver hoy en la Iglesia de San Pablo
- La fachada-retablo, con sus dos etapas constructivas claramente diferenciadas.
- El Cristo Yacente y Santo Domingo de Guzmán, obras de Gregorio Fernández, en el interior.
- La ventana encadenada del cercano Palacio de Pimentel, justo enfrente, origen de toda la leyenda.
- La estatua de Felipe II, en la propia Plaza de San Pablo.
Dónde comer y dormir cerca de la Iglesia de San Pablo
- 🍷 Dónde comer o tomar algo cerca del Museo: Si quieres tomar una buena tortilla pásate por El Zasca. Si quieres tomar algo por la noche acércate a Les Paul. Cerquita se encuentra el Gondomatik, una buena opción para hacer una parada y reponer fuerzas. Un italiano con buen ambiente a precio razonable es Il Nuovo Veneto´s. Si tienes suerte de poder reservar (puedes intentar tomar algo en barra sin reserva), uno de mis restaurantes favoritos de la ciudad, el Martin Quiroga.
- 🛏️ Dónde alojarse cerca del centro histórico: He encontrado un apartamento dentro del Viejo Coso, os dejo aquí la información.
- 🔗 Sigue la ruta: a pocos metros tienes el Museo Nacional de Escultura y el Palacio de Santa Cruz.
Preguntas frecuentes sobre la Iglesia de San Pablo
¿Es real la leyenda de la ventana por la que «salió» Felipe II?
Es una leyenda muy extendida, documentada incluso en azulejos históricos del propio Palacio de Pimentel, aunque como toda leyenda mezcla elementos reales (el bautizo sí ocurrió en San Pablo) con elementos embellecidos por la tradición oral.
¿Por qué Felipe II fue bautizado en San Pablo y no en la iglesia más cercana?
Porque el emperador Carlos deseaba que la ceremonia tuviera la máxima solemnidad posible, y San Pablo ya tenía un carácter casi regio tras acoger las Cortes del Reino.
¿Qué reyes fueron bautizados en la Iglesia de San Pablo?
Felipe II, Felipe IV, y la infanta Ana Mauricia, hija de Felipe III.
¿Se puede visitar gratis la Iglesia de San Pablo?
Sí, la entrada es gratuita, y se puede visitar en los intervalos entre misas.
📍 Datos prácticos
- Ubicación: Plaza de San Pablo, Valladolid
- Acceso: gratuito, en los intervalos entre misas
- Cerca de: Palacio de Pimentel, Palacio Real, Museo Nacional de Escultura
📸 ¿Te ha gustado este recorrido? Síguenos en nuestras redes (Instagram y TikTok )para más curiosidades de Valladolid en formato reel, o suscríbete a la newsletter para no perderte la próxima leyenda. Y si te ha picado la curiosidad, no te quedes solo en Íscar — en Secretos de Valladolid tienes todo un mapa de pueblos, monumentos, bodegas y leyendas esperando a que los descubras.
