Pasaje Gutiérrez: el caduceo perdido del dios del comercio

En pleno centro de Valladolid, entre la Catedral y la Plaza Mayor, hay un pasadizo de hierro y cristal que parece sacado de un grabado de París del siglo XIX, el pasaje Gutiérrez. Y en su centro, bajo una cúpula acristalada, una estatua que ha perdido un detalle clave sin que nadie sepa muy bien dónde fue a parar.

Un trozo de Europa en pleno centro de Valladolid

A finales del siglo XIX, las grandes capitales europeas —París, Bruselas, Milán, Manchester— competían por tener las galerías comerciales más elegantes, esos pasadizos de hierro y vidrio que permitían pasear protegidos del clima entre tiendas de lujo. Valladolid no quiso quedarse atrás. El empresario Eusebio Gutiérrez encargó al arquitecto Jerónimo Ortiz de Urbina un proyecto que comunicase las zonas de la Catedral y la Plaza Mayor, en una época de rápido progreso económico para la ciudad.

La construcción fue extraordinariamente rápida para los estándares de la época —poco más de un año, entre 1885 y 1886— y empleó las tecnologías más modernas del momento: cubiertas de hierro, tejas de vidrio e iluminación a gas. Cuando se inauguró en septiembre de 1886, la prensa local no escondió su entusiasmo: lo describió como «el más grandioso de cuantos conocemos en España; más elegante y más espacioso que el magnífico con el que cuenta Zaragoza».

Mercurio, el dios al que le falta algo

El elemento más fotografiado del pasaje es la estatua de Mercurio que preside la rotonda central, bajo la cúpula acristalada. No es una obra original: es una copia del célebre «Mercurio volador», esculpido en 1565 por el artista flamenco Giambologna y conservado hoy en el Museo del Bargello de Florencia. Esta réplica se fundió en los talleres franceses de Val d’Osne, cuyo sello todavía puede leerse al pie de la escultura.

La elección no fue casual: Mercurio era, en la mitología romana, el dios mensajero, protector de los viajeros y símbolo de la abundancia y el éxito comercial — la figura perfecta para presidir un pasaje construido exclusivamente para el comercio.

Dato curioso: la estatua original llevaba en su mano izquierda un caduceo, la vara enroscada por dos serpientes que simboliza la paz y la concordia. En algún momento de su historia —probablemente durante los años de abandono del pasaje, en torno a los 70— el caduceo desapareció, y nadie ha podido documentar nunca qué pasó con él. Hoy, Mercurio sigue volando bajo la cúpula con las manos vacías.

Lo que sí sabemos con certeza

  • El pasaje es uno de los únicos tres ejemplos de este tipo de galería decimonónica que se conservan en toda España, junto al Pasaje de Lodares en Albacete y el Pasaje del Ciclón en Zaragoza.
  • En 1998 fue declarado Bien de Interés Cultural.
  • Alrededor de Mercurio se disponen cuatro esculturas en terracota que representan las estaciones del año, firmadas por el artista francés M. Gossin.
  • Los techos de la galería están decorados con pinturas de temática mitológica y alegórica obra de Salvador Seijas.
  • Tras años de abandono comercial a mediados del siglo XX, el pasaje fue restaurado y hoy ha recuperado su actividad, con cafeterías y tiendas en sus antiguos locales.

Qué ver hoy en el Pasaje Gutiérrez

  • La estatua de Mercurio, bajo la cúpula acristalada — busca el hueco donde antes estaba su caduceo.
  • Las cuatro esculturas de las estaciones, repartidas alrededor de la rotonda central.
  • Los techos pintados de Salvador Seijas, con motivos mitológicos.
  • Los detalles originales de hierro forjado, zócalos de mármol y suelos de baldosa encáustica que se conservan en algunos tramos.

Dónde comer y dormir cerca del Pasaje Gutiérrez

  • 🍷 Dónde comer y tomar algo: Cerca tienes el Barco, Las Aldabas y una tienda de delicatessem donde también puedes picar algo, Mesetarios. Después tómate algo en Cucú Bananas , La Sastrería o en el Bowie
  • 🛏️ Dónde alojarse: Hotel Atrio o en el hotel Dorma El Coloquio (anteriormente conocido como hotel El Coloquio de los Perros) toma su nombre de la célebre novela ejemplar escrita por Miguel de Cervantes.
  • 🔗 Sigue la ruta: a pocos metros tienes la Catedral y la Plaza Mayor.

Preguntas frecuentes sobre el Pasaje Gutiérrez

¿Cuándo se construyó el Pasaje Gutiérrez?
Entre 1885 y 1886, abriéndose al público en septiembre de 1886.

¿Por qué hay una estatua de Mercurio en el Pasaje Gutiérrez?
Porque Mercurio era el dios romano del comercio, una elección simbólica perfecta para presidir una galería construida específicamente para el comercio.

¿Qué le pasó al caduceo de la estatua de Mercurio?
Se perdió en algún momento durante los años de abandono del pasaje, probablemente en torno a los años 70 del siglo XX, y nunca se ha documentado su paradero.

¿Se puede visitar el Pasaje Gutiérrez gratis?
Sí, el acceso es libre y gratuito durante todo el día.


📍 Datos prácticos

  • Ubicación: entre las calles Fray Luis de León y Castelar, centro histórico de Valladolid
  • Acceso: libre y gratuito
  • Mejor momento para la foto: al mediodía, cuando la luz incide directamente sobre Mercurio y la cúpula

📸 ¿Te ha gustado este recorrido? Síguenos en nuestras redes (Instagram y TikTok )para más curiosidades de Valladolid en formato reel, o suscríbete a la newsletter para no perderte la próxima leyenda. Y si te ha picado la curiosidad, no te quedes solo en Íscar — en Secretos de Valladolid tienes todo un mapa de pueblos, monumentos, bodegas y leyendas esperando a que los descubras.

Publicaciones Similares

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *