Miguel Íscar: el alcalde que transformó Valladolid
El 8 de noviembre de 1880 murió en Madrid, de forma repentina, un hombre de 52 años. Cuando su féretro llegó a Valladolid, la ciudad entera salió a la calle. Según el historiador Enrique Berzal, unos 25.000 vallisoletanos siguieron el cortejo fúnebre, casi uno de cada dos habitantes de la ciudad de entonces. Se llamaba Miguel Íscar y había sido alcalde apenas tres años y medio.
Un hombre de negocios, no un político de carrera
Miguel Íscar Juárez nació en Matapozuelos el 8 de mayo de 1828. Su padre, Laureano Íscar, era escribano y trasladó su escribanía a Valladolid en 1845. Íscar no cursó estudios universitarios, pero se hizo pronto un nombre en el mundo de los negocios: se asoció con Francisco Miguel Perillán, fundador de El Norte de Castilla, en la fabricación y venta de materiales de construcción, representó en la ciudad a una compañía de seguros, participó en la sociedad que construyó el Teatro Calderón y en entidades de crédito locales.
Su gran momento político llegó en las elecciones municipales de 1877. Se montó una candidatura de personalidades con una única ideología declarada, procurar el engrandecimiento de Valladolid, y Íscar fue su candidato. Aunque no residía en el distrito por el que se presentaba y se enfrentaba al alcalde en ejercicio, José de Gardoqui, fue el más votado gracias, en parte, a su habilidad para ganarse la confianza de los republicanos.
Tomó posesión el 16 de marzo de 1877 y gobernó hasta el 11 de agosto de 1880. Fue, según los historiadores, un gestor brillante, aunque sus ausencias reiteradas llegaron a generar polémica.
Tres obras que cambiaron la ciudad
El Campo Grande. Durante siglos fue un espacio comunal de pastos y huertos, en buena parte pedregoso, árido y sin agua. A finales del siglo XVIII, el corregidor Jorge Astraudi impulsó la plantación de unos 1.800 olmos, el primer intento serio de convertirlo en jardín. Pero el cambio definitivo llegó casi un siglo después, bajo Íscar: tierra vegetal, un sistema de riego conectado al Canal del Duero y un diseño de jardín romántico con estanque, gruta, cascada y paseos sinuosos. En 1880 se instalaron en esa gruta estalactitas traídas de Atapuerca, un traslado que provocó tal polémica entre Valladolid y Burgos que llegó a intervenir el Ministerio de Fomento.
Tres mercados. Impulsó la construcción de tres mercados fijos en las plazas del Val, Campillo y Portugalete. El del Val, construido entre 1878 y 1882, se terminó ya después de su muerte. Hoy es el único mercado de hierro del siglo XIX que se conserva en la ciudad.
El Esgueva. Canalizó el ramal del río que discurría a cielo abierto por las calles de Doctrinos y del Rastro, en pleno centro. Esa calle pasó a llamarse Miguel Íscar.
Dato curioso: otros proyectos suyos quedaron a medias o en el papel. La nueva Casa Consistorial de la Plaza Mayor se levantó tras su muerte, y nunca llegaron a hacerse ni el paseo cubierto en la Acera de Recoletos ni la gran avenida que debía unir la Plaza Mayor con la de San Pablo.
Un funeral «sin pompa ni aparato»
En su testamento, fechado en 1867, Íscar pidió un entierro «sin pompa ni aparato». La ciudad hizo justo lo contrario. Su féretro llegó a Valladolid a las siete de la tarde y lo recibieron las máximas autoridades y representantes de corporaciones y centros oficiales, incluidos los guardias municipales y los serenos con traje de uniforme.
El Ayuntamiento acordó después varios homenajes: dar su nombre a una calle, colocar placas en los mercados, construir la Fuente de la Fama en el Campo Grande y levantar un busto. Incluso decidió mantener vacía la silla presidencial del Ayuntamiento hasta que se renovara la corporación.
Lo que sí sabemos con certeza
- Nació en Matapozuelos el 8 de mayo de 1828 y murió en Madrid el 8 de noviembre de 1880, a los 52 años, por un «derrame seroso».
- Fue alcalde de Valladolid desde el 16 de marzo de 1877 hasta el 11 de agosto de 1880.
- Durante su mandato se canalizó el ramal del Esgueva, se impulsaron los mercados del Val, Campillo y Portugalete y se reformó el Campo Grande.
- La Casa Consistorial de la Plaza Mayor la concibió él, pero se construyó después de su muerte.
- Hoy tiene una calle con su nombre, un busto y la Fuente de la Fama en el propio Campo Grande.
Qué ver hoy
- La Fuente de la Fama y el busto, dentro del Campo Grande, levantados en su honor.
- El Campo Grande: el estanque, la gruta y la cascada que forman parte de aquella reforma romántica.
- La calle Miguel Íscar, junto al antiguo cauce del Esgueva.
- El Mercado del Val, el único de sus tres mercados que sobrevive.
- La Casa Consistorial de la Plaza Mayor, que él proyectó pero no vio terminada.
Dónde comer y dormir
- 🍷 Dónde comer: La Pérgola, dentro del Campo Grande. En el entorno del Mercado del Val: Mesa Cero del Val, El Secreto, La Valiente y, para tomar algo, Lord. Brit’s Beer & Gin.
- 🛏️ Dónde alojarse: Hotel Mozart, Hotel Gareus, Hotel Barceló y Hotel Meliá Recoletos.
- 🔗 Sigue la ruta: el Campo Grande, la Plaza Mayor y el Mercado del Val forman parte de nuestro recorrido de un día por Valladolid.
Preguntas frecuentes sobre Miguel Íscar
¿Quién fue Miguel Íscar?
Un empresario nacido en Matapozuelos que fue alcalde de Valladolid entre 1877 y 1880 y que impulsó grandes obras de mejora urbana.
¿Qué hizo por el Campo Grande?
Lo transformó en el jardín romántico que conocemos hoy, con estanque, gruta, cascada y riego. Antes ya había una primera plantación de olmos del siglo XVIII, pero su reforma fue la definitiva.
¿Cuántos mercados construyó?
Impulsó tres: Val, Campillo y Portugalete. El único que se conserva hoy es el del Val.
¿Por qué hay una fuente en su honor en el Campo Grande?
La Fuente de la Fama se construyó tras su muerte, junto con un busto, como homenaje de la ciudad al alcalde que había reformado el parque.
📍 Datos prácticos
- Ubicación: Campo Grande, Valladolid (acceso libre)
- Fuente de la Fama y busto: dentro del parque
- Calle Miguel Íscar: junto al centro histórico, cerca de la Plaza de España
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